lunes, 31 de diciembre de 2012

Cortina


Me quedo mirando fijo la cortina que está colgada en la puerta y de golpe veo cómo un haz de
luz cuenta la historia incierta de la tela que la compone, esa tela que compró quién sabe
quién y cuándo y para qué, ¿sería para hacer un almohadón? ¿una sábana? ¿estaba en oferta y
alguien pensó, qué barato, para algo va a servir?, ¿o se la habrán encontrado tirada? ¿o la habrán
heredado de no se sabe donde?, para vos que te das maña con esas cosas, lleváte, para algo te va a
servir.
Y ahí en un cajón durmió un buen tiempo hasta que otro la encontró y dijo ¡genial! ¡justo me
alcanza para la cortinita! y decidió tejerle una hermosa puntilla, con ese hilo que le dio la tía de la
hermana de la suegra de la esposa del hermano de la mamá de mi novio que justo le dió ese hilo
que guardaba de la bisabuela cuando vino en el último barco desde italia que salió del puerto, el
mismo en el que vino el vecino de la tía de la prima de la señora de la vuelta (¡podes creer!) que
le dio la puntilla a su bisabuela en recuerdo de la patria perdida. Y entonces con la tela de no se
sabe donde vino y el hilo que al final no sabemos de quién era, alguien que tampoco conocemos
armó esta hermosa cortinita que queda tan bien en nuestra casa.

nanda

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